MI BLOG de BS RSS Feed

BUENASIEMBRA

martes, 3 de abril de 2012

ALIMENTARSE con FLORES


Cocinar con flores un alimento olvidado

  Por manzana 


La cocina con flores

Las flores comestibles se utilizan no sólo como elementos vistosos y decorativos en los platos, cocteles, pasteles y demás, sino que se escogen de tal forma que su sabor sea compatible con el del plato en cuestión para que se puedan consumir como parte del mismo.

Quien quiera que piense que cocinar con flores es algo novedoso o extravagante no tiene más que acercarse a los recetarios de la cocina andalusí para percatarse de que existen innumerables alusiones al uso de las flores en la cocina.

Si observamos las antiguas civilizaciones, comprobaremos el empleo culinario de las flores en culturas como la romana, la griega o la hindú. Además de un agradable sabor y aroma, hacen más atractivos distintos platos, vinos y licores.

Las flores aportan matices de frescura y sabores inusuales que sorprenden al comensal. Aunque se utilicen de forma decorativa, sus llamativos colores y los atractivos olores que desprenden, no cabe duda que estimulan los sentidos.

Son innumerables las flores que se emplean; desde pétalos de rosa recién cortados, magnolia, jazmín, flores de azahar, de malva, de mejorana, violetas, la hierba luisa, capuchina...

En diversos países de Oriente, se usan desde tiempos antiquísimos las flores de rosa, del naranjo y el limón como condimento de deliciosos platos y como ingrediente de confituras.

En los países bañados por el mar Mediterráneo se conoce más el uso culinario de las flores de calabaza y calabacín, bien de primer plato como de guarnición, rellenas, fritas, etc.

La cultura gastronómica mexicana siempre ha destacado por los manjares de flores, aunque con el tiempo se ha ido perdiendo.


¿Como cocinar con flores?

A la hora de escoger flores para la cocina hay que seguir unas pautas tan rigurosas casi como con las setas, ya que las hay comestibles y también tóxicas. Ser precavido y tener claro no todas las flores se pueden comer, son dos premisas a tener en cuenta antes de consumir cualquier flor.




Las flores de la floristería, por ejemplo, no son las más indicadas, ya que para mantenerlas frescas suelen añadir al agua conservantes que resultan tóxicos para la salud.

Es necesario educar al consumidor en cuanto al uso seguro de las mismas, ya que no todas las flores o partes de las mismas son comestibles.

En todo caso, se ha advertido que no se deben consumir aquellas que hayan sido rociadas con insecticidas o que hayan sido contaminadas con agroquímicos.

De esta manera, se están promoviendo como comestibles sólo aquellas flores cultivadas orgánicamente.

No obstante, cuando se cocina con flores, conviene seguir unas normas culinarias, tal y como se hace con el resto de alimentos: 
  • Procure que las flores realcen el sabor del alimento principal y que no lo enmascaren.

  • Consulte con un especialista en el tema en caso de dudar si una flor es comestible.

  • Junte las flores de día y con tiempo seco.

  • Recoja tan sólo las que se vaya a utilizar en ese momento.

  • Lave las flores con sumo cuidado en agua fresca, sin arrugar los pétalos.

  • Elimine los estambres, los pistilos y la base blanca de los pétalos para evitar que dén un gusto ligeramente amargo.

  • Una vez lavadas, déjelas colgando para que se escurran, séquelas con delicadeza con ayuda de una servilleta, cogiéndolas por el tallo.

  • Algunas flores se pueden secar para usar fuera de temporada, como la lavanda, el brezo o las rosas.

  • La mayor parte de las flores se pueden conservar en el frigorífico y aguantan frescas y en perfecto estado durante una semana.

Las más conocidas son las rosas y las flores amarillas de las calabazas, pero también se pueden preparar buenos platillos con amapolas, claveles, azahares crisantemos, malvas, pensamientos, jazmín, gladiolos, salvia o violetas, entre tantas otras.

Lo recomendable es consumir sólo las flores bien identificadas y de procedencia segura. 

Calabazas

Las flores de calabaza, de sabor delicado y dulzón, son las más habituales en la gastronomía de diversos países como Italia (zuccini) y México donde se emplea en tamales, tortitas y sopas.

Los Italianos en cambio las prefieren como relleno de ravioles y croquetas. Todas estas son hortalizas bien conocidas. El uso culinario de sus flores (cocidas, en guisos y sopas o fritas después de pasarlas por una pasta como la de los buñuelos), mucho menos.

Por supuesto, si se usan todas las flores de una planta, después no habrá frutos. Se dan durante un largo período en verano.


Caléndulas

Las caléndulas aunque tienen un sabor algo amargo se emplean junto con las hojas para aromatizar bebidas. Esta anual florece profusamente en invierno y primavera. También se conoce desde hace siglos su uso como medicinal, en pomadas, por su poder cicatrizante.

Las flores son amarillas, naranjas, marrones o bicolores; de ellas se usan las lígulas (pétalos), crudas, en ensaladas dulces o saladas, y con comidas o postres que tengan huevo como kiches, flanes y budines.

Rosas
Con ellas se preparan dulces, como la popular rosa mosqueta de Bariloche, tartas, ensaladas de frutas, pimpollitos en vinagre, y como ingrediente en salsas de mariscos.


Rosal silvestre (Rosa canina)
Los escaramujos (frutos) para elaborar mermeladas y siropes, los pétalos de las flores para aromatizar las ensaladas y en pasteles. Las hojas jóvenes secas y las raíces para té.

Los pétalos de las rosas cultivadas tambien son comestibles y con ellas se aromatizar las confituras o las tartas. Puede caramelizarse para añadir a los pasteles o freírse con huevo para hacer tortillas.

Todas las especies de rosas son comestibles. Sus frutos contienen ingentes cantidades de vitamina C y han sido utilizados en épocas de guerra cuando faltaban las frutas o verduras frescas.

Constituyen un medio de supervivencia natural en el campo al aguantar en el árbol durante todo el otoño e invierno. Solamente tenemos que tener la precaución de quitar las semillas y los pelos que irritan la boca.

Geranios
Los geranios son originarios de África y aportan diferentes fragancias a tortas y pasteles: la Pelargonium graveolens (rosa), Pelargonium crispum (limón), Pelargonium odoratissimum (manzana), y Pelargonium tomentosum (menta).
Se deben utilizar siempre las flores más frescas ya que pierden rápidamente su aroma.


Coqueta ( Bellis perennis)
Es una flor común en los jardines en invierno y primavera. Se vende como anual, pero en climas fríos es perenne. Ideal para pleno sol y suelos drenados. Se come cruda en ensaladas, y se usa para decorar.


Claveles y Clavelinas (Dianthus)

Muy conocidos como plantas de jardín y como flor cortada. Son perennes, originarias de climas fríos y de regiones montañosas. Requieren pleno sol, pero no se dan bien en zonas cálidas. Florecen en primavera o en verano.
Sus pétalos, de formas vistosas y diferentes colores, se usan en ensaladas de frutas, y mezclados con crema.

Primavera (Priimula polyanthus)

La Primavera es una de las plantas más comunes en el jardín de invierno. Su floración se produce en colores poco comunes como azul oscuro, terracota, morado, celeste, y en dos colores.

Es una perenne de climas fríos, pero en zonas más cálidas se cultiva como anual. Requiere sol de mañana, sitios frescos y suelos ricos. Se propaga por división de matas en Otoño o por semillas.

Se comen sus pétalos en ensaladas verdes, o se usan para decorar.

Pensamientos y Violas (Viola tricolor, V.Wittrockiana)

Los de color violeta no huelen nada
Conocídisimos como plantas de estación en otoño, invierno y primavera, son anuales y se siembran en otoño.

Sus pétalos pueden ser usados en ensaladas dulces o saladas, a las que añaden colores poco comunes como terracota, negro, violeta, morado, amarillo, gris. También son irresistibles con quesos.
Violetas

En la antigua Grecia era símbolo de fertilidad. Se la emplea como infusión digestiva, pero es en la cocina donde mejor se aprovecha como elemento decorativo e ingrediente de suave sabor en postres, ensaladas y como relleno para tortillas.

Las violetas se pueden comer frescas, secas y confitadas. Es preferible evitar las de color amarillo porque son muy laxantes. Las hojas crudas o cocidas, se suelen usar para espesar sopas

Viola odorata (violeta)
Las populares violetas aparecen a fines del invierno y anuncian la primavera con su fragancia deliciosa y única. Las hay de diferentes colores: violeta, blanco, celeste, rosa, morado o amarillo.

Sus flores son comestibles y se usan en ensaladas dulces o saladas, pero también cristalizadas o para hacer licor.

Tulipán (Tulipa)
Los bulbos son perfectamente comestibles, y sus flores también. Existen en una variedad asombrosa de colores, lisos o combinados. Sus pétalos crudos se usan en ensaladas, o se rellenan con atún y papas hervidas y ciboullette sobre un colchón de hojas verdes. Se cultivan perfectamente en climas fríos.


Taco de Reina / Capuchina (Tropaeolum)

Muy conocida, es de un color naranja muy intenso, y de otros menos comunes aunque mucho más atractivos. Los pétalos de sus flores son comestibles y tienen un sabor peculiar, algo picante.

Se usan crudos en ensaladas, o se rellenan las flores con bolas de queso, sal, pimienta y ciboullete.

Capuchinas
Planta de sabor picante se aprovechan además de las flores, las hojas y los botones. Se consumen en ensaladas donde combinan bien con el perejil.

Manzanilla (Matricaria)

La manzanilla es una planta conocida desde tiempos inmemoriales como medicinal, y actualmente existen grandes plantaciones de ella con el objeto de exportar las flores secas para la obtención de aceites esenciales. Es una planta anual cuya floración se produce a fines del invierno y en primavera.

Los pétalos crudos se usan en ensaladas dulces o saladas, y para hacer té.

Flor de un día (Hemerocallis)

Muy populares actualmente, su uso culinario es común en el extremo Oriente. Da sus flores desde fines del invierno hasta fines del otoño, combinando diferentes variedades.

Son plantas perennes que requieren pleno sol. Las flores se consumen enteras, como pimpollos o una vez que se han marchitado, en guisos y en sopas. También se pueden saltear y servir con verduras.

Borraja (Borago)
Es una anual, consumida desde la Edad Media como verdura cocida. Se resiembra sola y germina en otoño. Posee flores azules pero también hay algunas con flores rosadas o de un blanco puro. Florecen durante meses en invierno y primavera.

Las flores se consumen enteras, crudas, en ensaladas de frutas o saladas, o en cubitos de hielo para vinos.

Crisantemos (Dendranthema)

Los crisantemos son muy conocidos como plantas de jardín y como flores cortadas. Son plantas perennes, sub-arbustos, que florecen en otoño, con gran variedad de formas y colores.

Se consumen sus pétalos crudos en ensaladas, y con naranjas.

Monarda didyma

Es otra planta con flores vistosas y comestibles, blancas, rosas, bermellones, moradas, o purpúreas.
Es perenne, requiere lugares húmedos y una sombra parcial.

En la cocina se utiliza la corola completa, cruda, acompañando platos hechos con carne de cerdo, pescado y pollo, por su fuerte sabor.

Copetes (Tagetes)

Plantas de jardín, muy conocidas, de larga floración durante los meses más cálidos del año. Las flores son de color crema, amarillo, naranja, marrón, o bicolores. Requieren pleno sol.

A los pétalos se les saca la parte blanca y se los usa para acompañar arroces.

Salsifí (Tragopogon)

Una hortaliza conocida por los gourmets, de la que se comen las raíces (se dice que tienen sabor a ostras). Es muy fácil de cultivar en suelos ricos y a pleno sol.

También las flores son comestibles: de ellas se usan los pétalos crudos, en ensaladas dulces o saladas.

Sauco (Sambucus nigra)

Las bayas para comer solas o, sobre todo, para hacer confituras, especialmente con moras.
Las flores se pueden comer fritas en forma de buñuelos

Las especies americanas : Sambucus canadensis y Sambucus cerulea también presentan bayas y flores comestibles.La especie mexicana Sambucucus melocarpa tiene bayas comestibles.

Todas las especies de saúco en las semillas contienen glucósidos cianogenéticos ( generadores de cianuro) y en la corteza así como en las hojas y frutos no maduros contienen el principio de la sambunigrina que, en contacto con una enzima , llamada emulsina, produce también ácido cianhídrico.

No deben comerse, pues, sus frutos crudos, que resultan comestibles al someterlos a cocción o maceración.

La corteza puede resultar tóxica, especialmente a altas dosis. De igual manera el contacto de las hojas o las bayas en la piel puede producir casos de dermatitis.

Los síntomas que producen en caso de intoxicación son similares a los que resultan de ingerir almendras amargas.

Trebol (Trifolium sp)

Hojas tiernas en ensalada o cocidas. Flores secas y semillas para dar sabor al pan.
Los treboles son comestibles, siempre que se consuman con moderación.

En cantidades grandes producen hinchazon de vientre. Algunos pueblos antiguos, como los indígenas americanos incluso regaban los campos silvestres para que produjesen más.

Violeta

La violeta es una planta herbácea, de la familia de las violáceas con tallos rastreros, hojas radicales con peciolos muy largos, ásperas y en forma de corazón con bordes festonados.

Produce pequeñas flores de color azul intenso, morado claro y a veces blancas de tallo largo y fino. Produce un suave aroma muy apreciado en perfumería, son famosas las violetas de la región de Toulouse en Francia y crece en las montañas de España.

Se emplea como planta de ornato en jardines y tiestos. Se la reconoce como símbolo de la modestia debido a que sus pequeñas flores parecen esconderse tímidamente bajo sus hojas grandes y acorazonadas.

Flores toxicas

Los síntomas de envenenamiento por planta van desde un simple dolor de estómago hasta fallos cardiacos y renales.

Los niños son más vulnerables a sufrir graves consecuencias al ingerir parte de una planta venenosa, por lo tanto, es muy importante que conozcas cuáles podrían ser potencialmente dañinas.
  • Adelfa
  • Azafrán de otoño (Colchicum)
  • Azalea
  • Dicentra
  • Hiedra inglesa (Hedera helix)
  • Flor del tabaco (Nicotiana)
  • Dedalera (Digitalis)
  • Dicentra
  • Glisina
  • Iris
  • Lantana
  • Lirio o azucena del Valle (Convallaria majalis)
  • Aconitum
  • Adelfa (Nerium)
  • Arveja dulce (Lathyrus)

Ejemplos de platos exóticos y sorprendentes

Los pétalos de rosas recién cortados, dorados en la sartén sin una gota de aceite y espolvoreados con azúcar hasta quedar escarchados. En países como Argelia o Túnez se emplean para perfumar platos como el cus cus y ciertos guisos de cordero.

Su agradable aroma, su belleza y su sabor dulce las convierten en un atractivo ingrediente. Hoy día, se emplean frecuentemente en ensaladas acompañadas de frutas. Cuanto más perfumadas sean las rosas, más sabor y más olor dejarán en el plato.

Las ensaladas de pétalos de crisantemo o de magnolia, flores de jazmín y de hibisco
son ideales como guarnición de las aves y los pescados.

Las flores de jazmín
son muy utilizadas en Indonesia para perfumar platos de pollo y otras aves.
o La flor de menta, de tomillo o de cebollino combinan estupendamente con el pescado.
o En Europa, las flores se usan básicamente para aromatizar bebidas.

En las ensaladas, se limitan a decorar; aunque cada vez es más frecuente encontrar mantequillas compuestas que se condimentan con pétalos de flores de jazmín, de naranjo o de limonero.

Las capuchinas
, unas de las más utilizadas desde antiguo, debido a su sabor algo picante al principio recibían el nombre de berros de las Indias. Se emplea en ensaladas y combinan muy bien con perejil, estragón y cebolletas.

Las violetas
combinan especialmente bien con las endibias y como relleno para tortillas. De sabor suave y delicado, se pueden consumir frescas, secas y confitadas.

La flor de lavanda
es muy versatil y puede añadirse al conejo, al pollo y al arroz, así como emplearla para elaborar dulces y helados.

Las caléndulas
eran muy apreciadas en la antigüedad por sus cualidades comestibles en La India, Grecia y algunos países árabes. Por su ligero sabor amargo, la caléndula se empleaba, junto con sus hojas para aromatizar caldos y bebidas.

Bueno como broche final les dejo una práctica receta:

Flores de calabacín con mozzarella



Ingredientes:


• 1 o 2 flores de calabacín por comensal, según tamaño
• 1 cucharadita de levadura
• leche
• harina
• 1 filete de anchoa por flor
• queso mozzarella
• sal
•aceite
Abrir las flores y limpiarlas delicadamente debajo del grifo.


Preparación:


Preparar una pasta (para rebozar) con leche, harina, sal y la levadura.
Poner en medio de cada flor un trocito (tamaño de 1 bastoncito) de mozzarella y 1 filete de anchoa o un poco de crema de anchoas y enrollar la flor como si fuera un paquetito.

Colocar los paquetitos en la pasta para envolverlos bien con ella, y cogiéndolos con una cuchara freírlos en aceite muy caliente. Servirlos enseguida. Fuente

MAS INFO:

http://buenasiembra.com.ar/salud/alimentacion/index.html


http://buenasiembra.com.ar/salud/autoayuda/la-jardineria-la-salud-1389.html


No hay comentarios: