Buenasiembra - La Revista de Acuario

Noticia Dislocada -

jueves, 20 de mayo de 2010

La Búsqueda del Equilibrio...

La Búsqueda del Equilibrio y el reencuentro con la Madre Naturaleza


La Madre Naturaleza no es la culpable.

Hace poco se afirmaba en los medios de comunicación que "la madre naturaleza no está cooperando" con los trabajos, pues "las condiciones meteorológicas impiden quemar el petróleo en el lugar, recuperarlo y realizar otras operaciones". Los fuertes vientos y el mar agitado obligaron a los barcos a renunciar a contener la mancha de petróleo y los aviones encargados de verter al mar productos químicos dispersantes se quedaron en tierra debido a las malas condiciones meteorológicas.

( No coopera o nos enseña que tampoco es correcta esa manera de actuar ),  sabemos hacerlo mejor o solucionamos un problema de contaminación y generamos otro, se podía haber evitado, si tuviésemos una visión más  global de las cosas que hacemos y no estuviese puesta la atención en la parte económica serian las cosas diferentes, pero no solo las grandes empresas y su afán de hacer dinero son las culpable, detrás esta una sociedad consumista que tampoco tiene una visión global de las cosas que hacen, vale dejemos que los gobiernos de todo el Mundo trabajen en esto, pero y nosotros que hacemos.

En una época en que la tecnología parece haberse adueñado del ser humano, la madre naturaleza alerta sobre su fuerza secreta. El volcán de nombre  Eyjafjalla, entró en erupción para recordarnos su poder y exigir, sin pretenderlo, un poco de humildad humana.

Estos accidentes naturales vuelven a bajar el listón de nuestra existencia, nos alertan sobre nuestra insignificancia y constituyen, una llamada a las conciencias, sin que ello merme, en absoluto, la dignidad humana. Es un simple aviso: estamos, como hormigas, en un universo casi infinito. Se impone la modestia y el respeto a la Naturaleza.

Los desastres no son naturales, sino los fenómenos que los producen. Este término se diferencia en dos: "fenómenos naturales" y "desastre natural". Donde la naturaleza se encuentra en un proceso permanente de movimiento y transformación, que se manifiesta de diferentes maneras, a través de fenómenos de cierta regularidad como la lluvia en algunos meses del año en zonas montañosas, y de aparición extraordinaria, como los temblores de la tierra, las erupciones volcánicas o el desgaste natural del suelo que produce la erosión.

Otros desastres pueden ser causados por ciertas actividades humanas, que alteran la normalidad del medio ambiente. Algunos de estos tenemos: la contaminación del medio ambiente, la explotación errónea e irracional de los recursos naturales renovables y no renovables como los minerales, la construcción de viviendas y edificaciones en zonas de alto riesgo.

La clave está en determinar no sólo la forma en que las instituciones, autoridades públicas y comunidades pueden anticipar y de este modo minimizar el riesgo de futuros desastres, sino también en tener en cuenta la necesidad de hacer un manejo efectivo de los riesgos.

Los peligros de origen geofísicos, meteorológicos y medioambientales son una amenaza para el desarrollo sostenible. Pero éstos sólo constituyen "fuentes de riesgo", un efectivo manejo de desastres tiene como un componente inherente la aplicación de mecanismos, normas y prácticas de reducción de la vulnerabilidad en la comunidad y la promoción de la capacidad de respuesta de la población como medio de preparación.

Es necesario cambiar el modelo de producción capitalista que está destruyendo el planeta Tierra, y esto empieza por uno mismo, que estamos haciendo al respecto en nuestro día a día, o solo queremos mirar hacia fuera y esperar que los demás se muevan, donde empieza nuestra responsabilidad  y donde nuestro deber, como estamos en la relación contigo mismo, con los demás y con la Madre Tierra.

Se trata de un reencuentro con la Madre Naturaleza, se trata de un reequilibrio, de un balance. Es preciso atender al llamado de volver a entrar en ese equilibrio.

Las manifestaciones de la naturaleza son signos inteligentes de vida, espíritu y fuerza, que no deben causar temor, ni miedos, porque somos parte de ella y los seres conscientes que viven en este maravilloso planeta conectados espiritualmente, servirán a su protección, y hombres y mujeres  libres de todo miedo, volverán a convivir en armonía a través de la expansión de Amor Universal.

LA TIERRA, NUESTRO HOGAR

(De la Carta de la Tierra)

Estamos en un momento crítico de la historia de la Tierra en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir adelante debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común.

Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz.
En torno a este fin, es imperativo que nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones futuras.

La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. A la Tierra, nuestro hogar, le da vida una comunidad singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza hacen que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de una biosfera saludable, que contenga todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para todos los pueblos. La protección de la vitalidad de la Tierra, de su diversidad y belleza es un deber sagrado.