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BUENASIEMBRA

martes, 29 de mayo de 2012

El Hipérico, Sus Grandes Virtudes.



Hipérico, grandes virtudes más allá de la imaginación…

El hipérico o hierba de San Juan es una especie más abundante del género Hypericum, que son más de 370 especies diferentes en todo el mundo.

Su denominación botánica es Hypericum perforatum, conocida también por otros nombres cómo hipericón, corazoncillo, corazón de ciervo, corión, Ámbar, espantadiablos, hierba de Tipton, hierba del agua, hierba de la sangre, hierba de las heridas, hierba militar, maleza y hierba de cabra para los Klamath una tribu indígena de América; en inglés, es conocida cómo St. John's wort entre otros.

El hipérico o hierba de San Juan es una planta vivaz, de la familia de las hipericáceas.

Tiene raíces leñosas pardas amarillentas y un poco ramificadas, sus tallos erectos son rojizos y pueden medir de 50 a 80 cm. Se ramifican en la parte superior de la planta y en dos ramas longitudinales, características de este tipo de Hipérico.

En este punto es donde crecen las hojas opuestas, sésiles, ovaladas, enteras y con el haz verde oscuro con minúsculas glándulas secretoras transparentes. Las flores, dispuestas en panículas muy densas, son de un hermoso amarillo oro.

Las corolas, asimétricas, de cinco pétalos, están llenas de minúsculas bolsas secretoras y aparecen entre mayo y septiembre. El fruto es ovoide y está dividido en tres cámaras que contienen un gran número de semillas.

Cuando se trituran las flores, se recoge un jugo color rojizo que mancha los dedos de un azul violáceo. Las numerosas etaminas se reagrupan en tres pequeños manojos.

El hipérico o hierba de San Juan que se encuentra en las obras de Plinio y de Dioscórides, era ya utilizado en la antigüedad como remedio a todos los males somáticos y psíquicos.

Entró a formar parte de la panacea universal que el emperador Nerón tenía de su médico Andrómaco, como antídoto contra el veneno.

El hipérico, jugaba un rol importante en los antiguos pueblos germánicos, que practicaban el culto del solsticio, comparaban la forma y el color amarillo intenso de la flor con el sol y la consideraban como planta portadora de luz, creían que esta planta era capaz de expulsar cohortes enteras de demonios.

El nombre de "hierba de San Juan" hace alusión al hecho de que esta planta se encuentra en plena floración el día de San Juan. El 24 de junio, es cuando los principios activos de la planta son más elevados y después de la cristianización, el solsticio de verano y sus plantas fueron consagradas a San Juan Bautista.

Dice una leyenda popular que el jugo rojo de la planta simboliza la sangre del martirio de San Juan, de tal manera que se hizo costumbre colgar flores de esta planta sobre las imágenes religiosas el día de San Juan.

En la Edad Media alcanzó un gran protagonismo.

Paracelso escribió entusiasmado: "es imposible que se encuentre un remedio mejor para las heridas en ninguno otro país", llamaban a la planta "Corona Regia", “Corona Real”, por el parecido de sus flores a una aureola celeste.

El origen del nombre griego de la planta es incierto. El origen del nombre griego de la planta es incierto. Existe una versión según la cual derivaría de hyper eikon, que quiere decir "más allá de la imaginación", en alusión a las grandes virtudes de la planta.

En cuanto al término perforatum se le atribuye por el aspecto perforado que presenta esta planta debido a las glándulas de aceite situadas en hojas y sépalos (si presionamos con fuerza la planta, ésta segrega un jugo de color rojizo que tiñe la piel de color azul violácea debido a su aceite esencial).

El hipérico o hierba de San Juan es utilizado desde tiempos remotos para el tratamiento de las llagas y los dolores. Se empleaba para exorcizar los demonios, por eso su apodo de espantadiablos.

En 1525, Paracelso volvía a escribir que "Dios ha dotado a esta planta de grandes arcanos, que serían las causas de los espíritus y de los maleficios que empujan al hombre a la desesperación".

El hipérico es originario de las regiones templadas de Europa hasta el este de Rusia, se ha aclimatado en numerosas partes del mundo: China, Australia, Norte de África y América. El hipérico prefiere terrenos calcáreos y rocosos expuestos al sol hasta 2000 metros de altitud.

Se encuentra en baldíos, matorrales, praderas, zonas boscosas y junto a los caminos. En Australia y en los Estados Unidos se le considera como una maleza o una especie invasora, se la combate por medio de controles biológicos tales como los escarabajos del género Chrysolina, que se especializan en esta planta.

El hipérico o hierba de San Juan es una hierba que ha sido usada durante más de 400 años. Hipócrates la recomendaba como remedio refrescante y antiinflamatorio. Dioscórides mencionaba en sus escrito que tenía la facultad de mover la orina.

Bebida con vino, extermina los tipos de malaria tertianas y quartana. Sus semillas molidas bebidas por cuarenta días, cura la ciática y las hojas con las semillas pulverizadas aplicadas en forma de cataplasma, sanan las quemaduras.

Sebastian Kneipp, sacerdote y médico naturista alemán, recomendaba su aceite en las contusiones, dolores artrósicos, neurálgicos y procesos dolorosos. Para ello recomendaba macerar flores frescas en aceite de oliva.

Esta es una planta que durante siglos fue utilizada como antiinflamatorio en casos de golpes y contusiones. También ha sido empleada para el tratamiento de espasmos musculares y calambres y más recientemente se ha mencionado la posibilidad de que posea propiedades anticarcinógenas y antivirales.

Sin embargo a pesar de estos y otros usos que se le adjudican, y que al presente se estudian, el hipérico recientemente ha adquirido fama por sus propiedades antidepresivas. De hecho en Alemania es la sustancia más recetada para casos de depresión superando incluso a medicamentos como Prozac.

El hipérico o hierba de San Juan ha probado ser particularmente efectiva en casos de depresión leve y moderada. Un análisis de 23 estudios llevados a cabo ésta planta hasta 1996 demostró que es tan efectiva como los medicamentos antidepresivos comúnmente recetados por los médicos. 


Además posee la ventaja de producir muchos menos efectos secundarios que dichos medicamentos y al mismo tiempo es muchísimo más barata que estos.

Recientemente, un montón de investigaciones han sido hechas sobre el hipérico o hierba de San Juan. Todas ellas mostraron diferentes efectos positivos cuando se toma como suplemento. Sus efectos por evidencia científica certifican que es útil para los siguientes casos:

- Trastornos depresivos leves a moderados
- Trastornos somatomorfos
- Trastornos de ansiedad
- Dermatitis Atópica
- Trastorno de déficit de atención con hiperactividad
- Depresión en niño
- Dolor de nervios
- Trastorno obsesivo compulsivo
- Dolor (síndrome de boca ardiente)
- Alivio del dolor tras una intervención quirúrgica.
- Síntomas de perimenopausia
- Síndrome premenstrual
- Trastorno afectivo estacional
- Fobia social
- Virus de inmunodeficiencia humana (VIH)
- Trastorno depresivo grave

En uso interno está indicado en el tratamiento de la ansiedad, depresión, terrores nocturnos, trastornos neurovegetativos asociados al climaterio, enuresis; disquinesias biliares, espasmos gastrointestinales, gastritis, úlcera gastroduodenales, diarreas, colon irritable; asma, varices, hemorroides, fragilidad capilar.

- Posee una efectividad similar a la de los antidepresivos que se obtienen con receta médica.

- Produce un incremento en el sueño profundo. En uno de los estudios se encontró que produce un incremento en la secreción nocturna de melatonina, lo cual ayuda a dormir mejor.

- No afecta negativamente las capacidades cognitivas ni la capacidad para conducir vehículos de motor.

- Tiene un efecto positivo a largo plazo sobre la ansiedad.

- Posee un efecto benéfico similar al de la terapia de luz solar para el tratamiento del desorden afectivo estacional.

- Para atletas, culturistas y cualquiera que quiere tener un cuerpo mejor, mejorando su psicología al tener el impulso de comer menos comida grasienta. El hipérico o hierba de San Juan es una buena manera de conseguirlo.

La hipericina produce un efecto antidepresivo, al inhibir la acción de la monoamino oxidasa (IMAO), la hiperforina es un tranquilizante suave.

Se ha demostrado la influencia de la hipericina como inhibidor de la acidez.

El aceite esencial y los taninos le confieren una acción antiséptica, astringente y cicatrizante (vulneraria); los flavonoides, un efecto colagogo, espasmolítico y vitamínico P (venotónico, vasoprotector capilar).

El aceite de hipérico o hierba de San Juan, se obtiene por la maceración de sus hojas en aceite de oliva.

Lo recomendado es 3 ml, (una cucharadita de café) de aceite de hipérico tres veces al día. Los únicos efectos secundarios conocidos es la fototoxicidad, principalmente en aquellas personas con una piel blanca, que deberían de evitar la exposición al sol mientras se suplementan con ésta hierba.

Su riqueza en taninos ha convertido a esta planta desde la antigüedad en una de las mejores armas para la cicatrización de heridas y la curación de las quemaduras o llagas.

La podemos considerar como el antibiótico de la Edad Media, por la gran importancia que tuvo esta planta en la curación de las heridas de guerra. En el siglo XVI se la llamó Hierba de las heridas y posteriormente Hierba militar.

PRECAUCIONES

El uso interno de esta planta debe suspenderse si se toman otros medicamentos pues presenta muchas incompatibilidades con los barbitúricos, antidepresivos, narcóticos, inhibidores de la acidez, etc.

En todo caso, si se ha de tomar algún medicamento o se está tomando alguno, es mejor consultar al médico antes de emprender curas con esta planta.

TOXICIDAD

La hipericina en contacto con la luz solar puede producir efectos de fotosensibilización en la piel.

Por ello se aconseja que, en caso de seguir un tratamiento de uso externo con esta planta, no exponer la piel al sol. No deben tomarse preparados de esta planta durante el embarazo.

Esta maravilla de los pirineos es indispensable en el botiquín casero, para calmar dolores reumáticos o para aplicar inmediatamente después de sufrir un golpe.

Es importante proveernos del aceite de hipérico biológico, que haya sido obtenido mediante maceración en aceite proveniente de cultivos libres de aditivos químicos, así, nos aseguramos de que permanezcan intactas sus propiedades.

REMEDIOS CASEROS

- Remedio para las quemaduras: Introducir 250 g de flores frescas en un tarro y llenarlo con medio litro de aceite de oliva. Se deja en reposo al sol durante quince días removiéndolo con frecuencia, y luego se frotan con el aceite las zonas afectadas.

- Remedio contra el dolor de oídos: Macerar en 1 litro de aceite de oliva, 100 gr de sumidades floridas recién recolectadas durante 40 días. Filtrar, exprimiendo bien las flores y guardar. Calentar una cucharada de esta preparación y empapar una bolita de algodón. Friccionar suavemente con éste la entrada del conducto auditivo y el hueso ubicado detrás de la oreja.

- Remedio contra los trastornos mentales: Echar dos puñaditos de flores secas en una taza de agua fría. Se calienta sin hervir y se deja reposar quince minutos. Se toma una taza por la mañana y otra por la noche, durante varios meses.

- Remedio tranquilizante para los niños que mojan la cama: Hervir 30 gr de sumidades por litro de agua. Tomar 1 taza antes de dormir. Este remedio se emplea principalmente cuando los niños tienen enuresis nocturna causada por los nervios.

- Remedio antiséptico suave para herida leves, rasguños y similares: Lavar la zona afectada con un antiséptico suave y natural. Para prepararlo, bastan unas cuantas gotitas de tintura de esta hierba disueltas en agua caliente.

- Remedio para calmar el dolor en casos de reumatismo, ciática y gota: Friccionar con aceite de hipérico sobre las áreas adoloridas.

MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/salud/fitoterapia/hiperico-73.html

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