Cómo preparar un Té de Manzana con Canela, Anís estrellado y Clavo de olor.
El té de manzana tiene un sabor suave y placentero y es también una manera saludable de obtener vitamina A y potasio.
Una manzana pequeña contiene 73 unidades internacionales (UI) de vitamina A y 159 mg de potasio.
Estos nutrientes también están presentes en el té de manzana.
La bebida fue utilizada alguna vez para saciar la sed o para ayudar a disminuir la fiebre aunque no exista ninguna evidencia científica que avale esas teorías.
La canela, es considera una especia afrodisíaca.
Además de ser preventiva de la diabetes y de evitar los altos niveles de colesterol, es digestiva y promueve la circulación continúa.
El anís estrellado se caracteriza por su poder diurético y sus propiedades adelgazantes.
El clavo de olor, es muy utilizada como remedio casero para calmar los dolores de muelas.
Pero además, el clavo de olor tiene muchos otros beneficios:
es antiséptico, expectorante y anti-inflamatorio.
También es ideal para saborizar manzanas asadas.
A utilizar:
- Una manzanas Verde, Roja (o la de tu preferencia que sea grande y resistente).
- Un cuchillo de cocina afilado.
- Una olla mediana.
- Agua destilada.
- Un colador.
- Una jarra.
- Azúcar mascabado (opcional)
- Una cuchara de madera.
- Manzanas cortadas en forma de taza. (opcional)
- Clavo de olor
- Canela en rama
- Anís estrellado
Para preparar el Té.
1.- Lava cuidadosamente una manzana grande y córtala en trozos pequeños de aproximadamente 1x1 pulgada, utilizando un cuchillo de cocina afilado. Deja la cáscara intacta, pero quita las semillas y el tallo.
2.- Agrega los trozos de manzana a una olla de tamaño mediano y mezcla con 5 tazas de agua destilada. Hierve la preparación a fuego medio y cocina hasta que la manzana esté blanda; esto es durante cinco a siete minutos.
3.- En este momento agrega el clavo de olor, la canela, y el anís y deja reposar por unos 7 minutos más.
4.- Pasa todo esto por un colador vertiéndolo en una jarra y agrega alrededor de media taza de azúcar mascabado. Agrega más o menos dependiendo de tu gusto personal y revuelve bien utilizando una cuchara de madera hasta que el azúcar se haya disuelto. Este punto es opcional, puedes omitir el azúcar.
5.- Vierte el té de manzana en la manzana en forma de vaso. Decora con trozos de manzana y con las mismas especias, y sírvelo inmediatamente. Guarda todas las sobras en el refrigerador hasta tres días, antes de descartar cualquier porción sin consumir.
Fuente: ehowenespanol
Investigación, adaptación: equipo de Vida Lúcida.
MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/salud/fitoterapia/index.html
- Una manzanas Verde, Roja (o la de tu preferencia que sea grande y resistente).
- Un cuchillo de cocina afilado.
- Una olla mediana.
- Agua destilada.
- Un colador.
- Una jarra.
- Azúcar mascabado (opcional)
- Una cuchara de madera.
- Manzanas cortadas en forma de taza. (opcional)
- Clavo de olor
- Canela en rama
- Anís estrellado
Para preparar el Té.
1.- Lava cuidadosamente una manzana grande y córtala en trozos pequeños de aproximadamente 1x1 pulgada, utilizando un cuchillo de cocina afilado. Deja la cáscara intacta, pero quita las semillas y el tallo.
2.- Agrega los trozos de manzana a una olla de tamaño mediano y mezcla con 5 tazas de agua destilada. Hierve la preparación a fuego medio y cocina hasta que la manzana esté blanda; esto es durante cinco a siete minutos.
3.- En este momento agrega el clavo de olor, la canela, y el anís y deja reposar por unos 7 minutos más.
4.- Pasa todo esto por un colador vertiéndolo en una jarra y agrega alrededor de media taza de azúcar mascabado. Agrega más o menos dependiendo de tu gusto personal y revuelve bien utilizando una cuchara de madera hasta que el azúcar se haya disuelto. Este punto es opcional, puedes omitir el azúcar.
5.- Vierte el té de manzana en la manzana en forma de vaso. Decora con trozos de manzana y con las mismas especias, y sírvelo inmediatamente. Guarda todas las sobras en el refrigerador hasta tres días, antes de descartar cualquier porción sin consumir.
Fuente: ehowenespanol
Investigación, adaptación: equipo de Vida Lúcida.
MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/salud/fitoterapia/index.html



![Pan de Zanahoria, Quinoa y Nuez
Este pan es maravilloso, porque no sólo es muy nutritivo y sabroso, sino que además es…
- libre de gluten! (las personas con intolerancia al gluten o enfermedad celiaca lo pueden consmir)
- reducido en carga glicémica!
- 100% natural!
- rico en fibra!
- amigable con el medioambiente!
- y su preparación es muy sencilla!
Ingredientes (para dos porciones):
2 tazas de zanahorias
1 taza de nueces
1 taza de quinoa blanca grande
2 cdas. de chía
1 pizca de sal de mar
1/2 cdta. de cebolla deshidratada (opcional)
Preparación
1. Lavar la quinoa y la dejarla remojando en agua durante 3 horas o hasta que se hidrate (aumenta de tamaño). Una vez hidratada, descartar el agua del remojo y dejar en un colador o malla durante otras 3 horas. Recuerden que, antes de preparar la quinoa, es necesario lavarla para eliminar la saponina, que es amarga. Y luego, para molerla, es necesario dejarla secar un poco. A este proceso lo llamamos germinación. Requiere un poco de paciencia, pero vale la pena, porque de esta forma, la quinoa puede ser consumida sin necesidad de cocción, aprovechando al máximo su riquísimo aporte nutricional. Otra opción es cocinar la quínoa después de hidratarla, durante unos 15 minutos aproximadamente.
2. Una vez que tenemos la quinoa germinada y seca a tacto, la quínoa se muele en una procesa de alimentos o molinillo de granos. Procesar hasta que quede bien molida. Dado que está húmeda por dentro, puede que cueste procesarla. Si la quínoa está cocida, no será necesario molerla.
3. Procesar la chía y las nueces. Cuidado de no procesar demasiado las nueces. Es agradable sentir trocitos de nuez en el pan.
4. Rallar la zanahoria hilo o con el rallador más finito. Verter en un recipiente profundo. Sugerencia: filtrar el exceso del jugo de la zanahoria con un colador o filtro de paño y reservar el jugo en un recipiente, para que si luego la mezcla queda seca, simplemente se le agrega más jugo.
5. Incorporar la harina de chía y nueces, la quinoa germinada o cocida y el resto de los ingredientes, y mezclar bien con las manos. La chía absorberá la mayor parte del jugo de la zanahoria. Si la masa estuviera demasiado húmeda aún, agregar más chía.
6. Esparcir la mezcla sobre una superficie antiadherente (lámica siliconada) o sobre una lámina de alga nori, hasta que quede una lámina delgada, que no supere los 4 mm de grosor.
7. Deshidratar el pan a la temperatura mínima, entre 42 y 50 grados centígrados. Para deshidratar pueden hacerle en una deshidratadora, horno eléctrico, deshidratadora solar o al sol. El tiempo mínimo de deshidratación es de dos horas, para servir inmediatamente. Si se quiere conservar, es necesario deshidratarlo hasta que quede completamente seco, como galleta. Recuerden que, gracias al proceso de germinación, este pan no requiere cocción. La deshidratación da como resultado un pan similar en textura y sabor a la misma versión del pan horneado, pero con un aporte nutricional muchísimo mayor. Sin embargo, también puede hornearse de la forma tradicional.
Sugerencias
Servir con palta (aguacate), mayonesa de nuez o sésamo (ajonjolí), tomates y ají.
Receta compartida por: Paulina Bentjerodt G., psicóloga, naturista de tendencia crudivegana.
Alejandra García Quiroz, MND. NC. ED.
Nutrióloga Clínica y Educad|ora en Diabetes
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